Nuestra Historia
Balordi nació de algo simple, y no siempre fácil: escucharse a uno mismo.
Marco y Alberto se conocieron en Irlanda en 2013 mientras trabajaban en Google, lejos de casa. Durante años construyeron carreras en corporaciones y startups. Todo parecía perfecto sobre el papel.
Pero una pregunta seguía volviendo:
¿Es realmente la vida que queremos?
Como muchas decisiones importantes en la vida italiana, las conversaciones de verdad no ocurrieron frente a una pantalla. Ocurrieron alrededor de la comida, compartiendo platos, ideas, dudas y risas.
Ahí es donde la idea de Balordi fue tomando forma poco a poco.
En marzo de 2025 abrieron un pequeño local urbano cerca de Plaza España en Barcelona. Sin mesas formales, solo una barra, unos bancos y una cocina llena de energía.
Al principio la idea era simple: grandes bocadillos italianos.
Pero algo inesperado sucedió.
Las polpette, albóndigas tradicionales del sur de Italia, empezaron a robarse el protagonismo. Los clientes volvían una y otra vez por ellas.
Hoy hacemos miles cada mes, pero cada polpetta sigue siendo terminada a mano, cada día.
Y hay un pequeño detalle que descubrimos después.
Balordi abrió el 9 de marzo.
Sin planearlo, sin siquiera saberlo.
El mismo día que el Día Mundial de la Albóndiga.
Quizás solo una coincidencia.
O quizás algunas historias siempre estuvieron destinadas a ser redondas.
Y a veces… también deliciosas.